En el día a día que mi trabajo me ofrece como terapeuta manual, observo como muy a menudo me encuentro con problemas físicos que tienen su origen primario en ciertos trastornos psicoemocionales. Esto me ha llevado a profundizar y estudiar este complejo grupo de manifestaciones dolorosas en los cuerpos físicos de mis pacientes y ahondar en el problema, para llegar a la conclusión de que son trastornos psicosomáticos, es decir, trastornos físicos y enfermedades de origen psíquico y emocional.
Mi interés por resolver los problemas de mis pacientes de raíz y de una forma lo más completa y profunda, acompañado de que mi formación profesional ha estado marcada claramente por el método holístico, que me ha llevado a mirar más allá del simple síntoma físico y ver a cada persona como un todo y a no separar su cuerpo físico del resto de sus cuerpos (energético, emocional, espiritual), me ha conducido de forma inexorable por el camino del análisis profundo de cada persona -paciente preguntándome en cada momento de dónde viene esa patología concreta que me presenta para que la intente resolver.
Sin presumir de psicoterapeuta, porque no lo soy, me veo en ocasiones ejerciendo como tal en mi consulta de fisioterapia o en domicilios a donde acudo gustosamente cuando así me lo requieren, hablando, indagando, preguntando sobre infinidad de aspectos de estas personas que piden mi ayuda, intentando esclarecer los motivos que les han llevado a sufrir de dolores y otras disfunciones, llegando en muchas ocasiones a detectar un origen psicoemocional en sus dolencias.
Además de ejercer una suma de distintas técnicas terapéuticas, aparatología, etc. con estos pacientes para reducir sus dolencias y patologías, me veo en la obligación de escucharlos y poner remedio si puedo, al origen psicosomático de las mismas. Muchas veces es suficiente hacerles ver cual es el posible problema de raíz para que ellos sean conscientes, y con unas simples pautas de comportamiento y de pensamiento, dotarlos de la facultad de que sanen por completo esos trastornos que les aquejan. En otras ocasiones descubro que el problema latente es más profundo y complicado y los derivo a profesionales capaces de abordarlos y resolverlos.
Es increíble ver como por ejemplo algún paciente con unos mareos reincidentes y sin una explicación médica después de varias exploraciones, escaners, resonancias, tratamientos fisioterapéuticos, etc., ha resuelto su problema cuando ha visto y aceptado que está en una situación de inseguridad interna porque tiene que cambiar de etapa en su vida, en este caso, de un trabajo y una pareja que tenía desde hacía mucho tiempo (las dos cosas a la vez). Cuando lo ha aceptado y a conseguido dominar su miedo e inseguridad, esos mareos desaparecieron como por arte de magia.
Amigos y amigas en general, voy a citarles algunos casos de estas enfermedades psicosomáticas con síntomas aislados y de carácter auto destructivo donde previamente se ha descartado el origen físico. Más adelante y en otro artículo publicaré otras de origen auto inmune y auto destructivo.
SÍNTOMA CAUSA PSICOSOMATICA
Acidez estomacal Estrés
Cefalea por tensión Sobrecarga emotiva e intelectual
Estreñimiento Estrés
Cólico abdominal Neurosis hipocondríaca y estrés emocional
Dolores cervicales y lumbociáticos Insatisfacción laboral, irritabilidad y miedo
Eructos Ansiedad, fobias y estrés
Flatulencia Ansiedad, fobias y tristeza
Hipo Ansiedad y preocupación
Tortícolis Extrema tensión, gran conflicto, ansiedad elevada
Vómitos Agotamiento psíquico y emociones intensas
